Jetset: la única cosa que no colapsó fue la impunidad
POR JULIO CASADO En un mundo donde la lógica parece haberse evaporado junto con el polvo del techo derrumbado de la discoteca Jetset, surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿cuándo pedirán perdón las víctimas al dueño del establecimiento por atreverse a existir bajo su techo? La ironía, esa herramienta afilada de la impotencia, nos obliga a reflexionar sobre un sistema que, en lugar de buscar justicia, orilla a los afectados a cargar con la culpa de su propia desgracia. La perversión de la justicia: del dolor a la autocrítica Imaginemos el escenario: familias rotas, jóvenes con sueños truncados y un…
