Es un anuncio positivo que la Junta Monetaria, del Banco Central de la República Dominicana, libere 35 mil millones de pesos dirigidos a los bancos comerciales, para que otorguen préstamos destinados a la construcción de viviendas económicas y a una baja tasa de interés.
Se trata de una partida correspondiente al encaje legal, que no es más que un porcentaje que la banca deposita por ley en ese órgano regulador del sistema financiero y monetario.
La medida está encaminada a bajar la tasa de interés en sentido general, lo que contribuye a dinamizar todas las operaciones económicas. Y los préstamos para la construcción de viviendas motorizan a ese importante sector, al incrementarsela venta de materiales y emplear mayor número de manos de obra. De igual manera, las viviendas concluidas contribuyen a reducir el déficit habitacional y, por vía de consecuencia, los niveles de pobreza social del país.
El anuncio del Banco Central se produce días después de que el Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme) avise sobre su ampliación de su cartera de crédito, la cual se coloca en los 9,442.2 millones de pesos, ofreciendo una mayor oportunidad a los dominicanos emprendedores que desean levantar negocios propios.
Ambos anuncios merecen el saludo de los dominicanos, pero hay que observar que no todos los ciudadanos cumplen con los requisitos para recibir préstamos bancarios, debido a que las entidades financieras no se exponen a riesgos. Aquellos que optan por un crédito tienen que garantizar el pago, exhibiendo cierta solvencia económica, un buen garante o ambos requerimientos a la vez. Inclusive dando satisfacción a esas exigencias, los bancos ponen al cliente a pagar un seguro. Es decir, su dinero no corre peligro.
