El rescate con vida de Cheilin Vizcaíno, una niña de 13 años que cayó en una alcantarilla la tarde del jueves debido a las fuertes lluvias en el sector Lavapiés, de San Cristóbal, ha generado tanto alegría como cuestionamientos sobre la eficiencia del sistema de emergencia del país.
El incidente ocurrió durante un aguacero que provocó el desbordamiento de varias cañadas en la zona. Según testigos, Cheilin fue arrastrada por la corriente y cayó dentro de una alcantarilla abierta, desapareciendo de la vista de los presentes.
Equipos de rescate conformados por miembros de la Defensa Civil, los bomberos locales, la Cruz Roja Dominicana, la Policía Nacional y el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 acudieron al lugar y trabajaron durante varias horas en las labores de búsqueda.
Sin embargo, fue después de la medianoche cuando dos hombres de la comunidad, decididos a no rendirse, ingresaron por su cuenta a la alcantarilla y, tras una peligrosa maniobra, lograron localizar y sacar con vida a la menor. El acto fue recibido con júbilo por los comunitarios, que no tardaron en expresar que las autoridades oficiales no pudieron rescatar a la menor.
Tras el rescate, Cheilin fue trasladada a un centro de salud, donde permanece bajo observación médica sin que hasta el momento se reporten complicaciones graves.
La situación ha encendido el debate público sobre la preparación y compromiso de las autoridades de emergencia, y muchos ciudadanos han cuestionado si la niña habría sido encontrada a tiempo por la búsqueda oficial.
