“La tarea más difícil en la vida es la de cambiarse a uno mismo”. Nelson Mandela
Nadie nos hace diferente porque sin transformación personal ninguna otra fuerza puede impulsar la voluntad a un salto de impacto llamado: cambio. No cambian los gobiernos a los pueblos, se toman decisiones que te dirigen por otros senderos.
La revolución se debe hacer primero en el alma, en el espíritu, cuando un principio cardinal toma el timón de tu existencia, cuando ponemos fronteras a la avaricia, a ese mar sin fondo y sin orillas, en el cual la vanidad suele hacer estragos.
De lo contrario, no esperemos cambios en este ni en algún tiempo pendiente, si nada nuevo crece en el huerto fecundo de nuestras ilusiones, se repetirán las cosechas deficientes de siempre, que suelen depender más de la suerte que del esfuerzo.
Cambiar es parir de nuestras entrañas otros credos y otras creencias que guíen el ser que ha nacido porque Duarte, Gandhi, la madre Teresa, surgieron cuando tomaron la decisión de cambiar su vida.
Y en nuestro caso, si todos los dominicanos y dominicanas decidiéramos vivir como Duarte no hay dudas de que en este 2024 y en todos los años próximos habrá otro nuevo y próspero amanecer, sin sombras de miseria ni oscuridad de pobreza.
El brillante orador y predicador Martin Luther King, dijo: ·”El poder más que la capacidad de lograr objetivos, es la capacidad de cambiar las cosas”.
Pero la principal cosa eres tú, ese ser de carne y hueso y de pensamientos que dibujan tus acciones porque somos lo que pensamos, por ahí debe iniciarse el cambio, que no debe postergarse.
