POR LUIS M. GUZMAN
Con la posibilidad de un nuevo gobierno liderado por Donald Trump, resurgen las preocupaciones sobre las políticas migratorias que podrían afectar a millones de inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos.
El candidato Republicano ha utilizado a los inmigrantes indocumentados como la punta de lanza de su campaña electoral, llegándoles a tildar como «tipos malos», afirmando que «van a destruir nuestro país», que «Están envenenando la sangre de nuestro país», y que «toman nuestras escuelas, hospitales y tomarán nuestra seguridad social»
Estas expresiones falsas y sin ningún fundamento han ido polarizando y dividiendo cada vez más la sociedad americana, llenándola de temor. Trump ha asegurado que en su gobierno habría deportaciones masivas de inmigrantes, prometiendo crear una «fuerza de deportación» para expulsar a millones de inmigrantes «ilegales».
Entre los inmigrantes indocumentados se encuentran aproximadamente 78,000 dominicanos indocumentados, quienes podrían enfrentar la deportación masiva si se reactivarán medidas migratorias restrictivas y severas como las que propone Trump. El impacto de tales deportaciones no solo sería devastador para los inmigrantes y sus familias, sino que también tendría efectos significativos y de largo alcance en la economía, el tejido social y la estabilidad política de la República Dominicana.
