10 pautas para proteger tus dientes, piel y ojos del cloro

La exposición al cloro es un riesgo durante el verano ya que, según los expertos, suele afectar a la salud dermatológica, dental y ocular. A pesar de su eficacia como desinfectante, su uso prolongado y frecuente puede tener consecuencias negativas que conviene conocer para prevenir.

Problemas derivados del cloro

Dos expertas de Sanitas en dermatología y odontología explican los principales problemas de este tipo de químicos en la piel y dientes, que además ofrecen varias recomendaciones para prevenir los efectos adversos.

El doctor Pedro Arriola de la clínica Miranza IOA, por su parte, completa estas recomendaciones desde el punto de vista oftalmológico y además aporta varios consejos para cuidar de los ojos y tomar medidas de precaución.

En la piel

El cloro, al ser un elemento químico, puede causar irritaciones en la piel, especialmente en personas que la tengan sensible o con condiciones como dermatitis o eczema.

“En este sentido, estar en contacto con él de manera excesiva provoca sequedad, descamación y enrojecimiento, debido a que elimina los aceites naturales que protegen el cutis. Es importante enjuagar bien la piel después de nadar y aplicar una crema hidratante para restaurar la barrera cutánea”, explica la doctora Cristina Villegas, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

En los dientes

Asimismo, tal y como indica Lorena Trinidad, odontóloga del departamento de Innovación y Calidad Clínica en Sanitas Dental, la presencia de este elemento químico también afecta a la salud bucodental:

“El cloro en el agua de las piscinas puede provocar la decoloración de los dientes y la erosión del esmalte dental. La exposición repetida lleva a la acumulación de una película de residuos clorhídricos que, si no se elimina adecuadamente, contribuye a la formación de sarro y caries.

Ante esta situación es recomendable usar pasta dental con flúor y realizar limpiezas dentales regulares para mantener la salud bucal en buen estado”, explica la odontóloga.

En los ojos

Las afecciones oculares más comunes en verano son las molestias por la acción del cloro, el efecto de la luz ultravioleta del sol y la introducción de cuerpos extraños en los ojos.

En concreto, la exposición a este agente desinfectante puede causar conjuntivitis irritativa y orzuelos, especialmente en niños, mientras que el uso de lentes de contacto dentro del agua aumenta el riesgo de desarrollar una infección ocular.

By Bimary De jesus

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