Santo Domingo.-La sostenibilidad en un contexto social en que tantas personas e instituciones afirman estar encaminadas y otras tantas dudan de que sea poco más que un ideal, resulta interesante conocer las diferentes caras de ese aspiracional que, a casi unanimidad, es la mejor forma de vivir y llevar los negocios, pues es algo así como “dejar pan para mayo”, sin comer mal, por supuesto.
Para entender mejor a qué[e refiere el término, Raquel Mera, quien es coach personal, ejecutivo y empresarial, certificada por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), nos explica que consiste en “satisfacer las necesidades de las generaciones actuales, sin comprometer a las necesidades de las generaciones futuras, al mismo tiempo que se garantiza un equilibrio entre el crecimiento de la economía, el respeto al medioambiente y el bienestar social”.
La gran pregunta es ¿Qué hace a una inversión sostenible? Para Mera, el que eso sea posible depende de que sea analizada en función de los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG) corporativa, conocidos como ESG, por sus siglas en inglés. Sobre estos, explica:
Los criterios medioambientales estiman cómo afecta la actividad de una empresa al planeta, con aspectos como sus emisiones de gases de efecto invernadero, que agravan el cambio climático, la contaminación y los residuos que genera o su utilización de los recursos naturales. Un buen análisis en ASG contempla tanto el impacto directo como el indirecto que tiene la labor de una compañía.
