Santo Domingo.-Al margen del sabor amargo que dejara la última escogencia de dirigentes en el PRM y de lo que pudiera pasar en el PLD en octubre cuando se anuncie en quien recae la candidatura morada, lo que no entra en dudas es la clara y cada vez más acentuada polarización entre las figuras de Leonel Fernández y Luis Abinader con miras a las elecciones presidenciales del 2024.
En recientes muestras de posicionamiento, una de ellas ordenada por un empresario de apellido sonoro y otra por el llamado «Grupo Obama», de Chicago, que es uno de los dos equipos internacionales que asesoran el proyecto presidencial del doctor Fernández, se reafirma el empate técnico que desde un tiempo a esta parte viene ocurriendo entre las dos principales figuras políticas del país.
Esa realidad, y en evidente procura de sacar cuerpo y ganar mayor espacio político, han llevado al exgobernante y líder de la Fuerza del Pueblo a marcar distancia de su aliado coyuntural a nivel de sindicaturas y de senadurías en el pasado proceso, y a asumir una posición más crítica contra la actual administración, por lo que entiende un manejo inadecuado en distintos aspectos de la crisis que ha tenido de frente, entre ellos la inflación, atribuyéndole al Banco Central: “capacidad de manipular y adulterar la realidad, desafiando las leyes de la lógica y del sentido común”.
